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Estudio de TUM sobre la balanza climática de los automóviles eléctricos genera críticas

Estudio de TUM sobre la balanza climática de los automóviles eléctricos genera críticas
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Foto: Volvo (imagen simbólica)

Tres científicos de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) han publicado un análisis sobre la balanza climática de diferentes tipos de propulsión. La investigación se basa en el estudio de trabajos realizados en los últimos seis años y tiene en cuenta todo el ciclo de vida de los vehículos, incluyendo su fabricación, uso y reciclaje. Algunos critican la conclusión a la que han llegado los científicos.

Los autores del estudio concluyen que, en comparación con los vehículos de combustión, los automóviles eléctricos generan en promedio “solo” un 41 % menos de emisiones de CO2. Por lo tanto, el coche eléctrico no es “neutro en términos climáticos”, como algunos lo presentan; se critica que actualmente existe una “error de orientación sustancial” en la UE. De hecho, la compleja producción de baterías genera inicialmente lo que se denomina una “deuda climática”. No obstante, a lo largo de toda su vida útil, la propulsión eléctrica tiene claramente ventaja, ya que su ventaja operativa debería aumentar constantemente gracias a una mezcla energética más verde y a una producción de baterías más ecológica.

No obstante, el estudio critica las normativas actuales de la UE para la reducción de emisiones. Dado que estas se centran principalmente en las emisiones del tubo de escape, los vehículos sin emisiones de CO2 serían considerados neutros desde el punto de vista climático. Los científicos de la TUM exigen que también se tengan en cuenta factores como la producción de materias primas y el reciclaje, a fin de crear incentivos para los procesos de descarbonización, por ejemplo mediante el uso de acero verde.

El estudio ya generó debates políticos antes incluso de su publicación completa. El primer ministro de Baviera, Markus Söder, utilizó el informe como argumento a favor de la abolición de la prohibición de los motores de combustión interna en la UE. Johannes Fottner, coautor del estudio y perteneciente a la TUM, aclaró recientemente en el Süddeutsche Zeitung: “Contrariamente a los debates de los últimos días, la afirmación de que escribiríamos algo en contra de los sistemas de propulsión eléctrica no es cierta”. El profesor de tecnología de impulsión, flujo de materiales y logística subrayó que los autores no formularon ningún llamado a renunciar a los motores de combustión interna. Estaban plenamente conscientes de que la eficiencia energética de los sistemas eléctricos es mucho mejor que la de los motores de combustión.

“Vino viejo en botellas poco atractivas”

Dentro del ámbito especializado hay críticas hacia el estudio. Markus Lienkamp, catedrático de tecnología de vehículos en la TUM, calificó el trabajo como “vino viejo en botellas poco atractivas”. En un análisis del ciclo de vida aún más detallado o incluso obligatorio, considera que supone una carga burocrática sin beneficio alguno y sin cambiar el resultado: “El automóvil eléctrico es la única solución a largo plazo para reducir las emisiones de CO₂”.

Julius Jöhrens, responsable de las tecnologías de propulsión en el Instituto de Investigación Energética y Ambiental de Heidelberg, critica que se extraigan “conclusiones completamente erróneas” a partir de datos correctos. Georg Bieker, del Consejo Internacional para el Transporte Limpio (ICCT), expresó a la Süddeutsche Zeitung sus preocupaciones respecto a la disponibilidad de los datos y al riesgo de contar duplicadamente las reducciones logradas. Además, advirtió sobre la complejidad burocrática que implica verificar los cálculos de los fabricantes.

A petición del Süddeutsche Zeitung, los autores del estudio de la TUM destacaron que su objetivo era únicamente proporcionar una base para el debate en curso dentro de la UE sobre las metas de emisiones para 2035. La política está debatiendo actualmente si y cómo se podrían suavizar dichas metas. Esto responde, sobre todo, a las demandas de los fabricantes automotrices europeos que siguen dependiendo en gran medida del negocio de los vehículos de combustión interna.

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Acerca del autor

Thomas Langenbucher es experto en movilidad eléctrica con experiencia profesional en la industria automotriz y el sector financiero. Desde 2011 escribe en ecomento.de sobre automóviles eléctricos, tecnologías sostenibles y soluciones de movilidad. Conozca más.

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