Proyecto MINGA: Múnich prueba los primeros autobuses eléctricos autónomos

En Múnich, en el proyecto de investigación MINGA, por primera vez llegan a las calles públicas vehículos autónomos bajo demanda. En el barrio de Gern, en el distrito de Neuhausen-Nymphenburg, comienza la fase de pruebas con tres VW ID. Buzz autónomos; inicialmente sin pasajeros y con un conductor de seguridad a bordo.
Foto: MVG
Die Stadtwerke München (SWM), la Münchner Verkehrsgesellschaft (MVG) y la Ingenieurgesellschaft für Auto und Verkehr (IAV) prueban por primera vez en la capital de Baviera vehículos autónomos a pedido en el tráfico vial público. Según sus promotores, estas pruebas se realizan tras intensas preparaciones, integraciones técnicas y acuerdos con las autoridades competentes encargadas de la autorización.
La IAV ha realizado el trabajo de desarrollo necesario: basándose en un VW ID. Buzz, los ingenieros de la empresa crearon un transporte de alta tecnología equipado con sensores modernos y software de conducción autónoma. Según se indica, este vehículo puede “percibir en detalle su entorno, analizar las situaciones de tráfico y conducir de forma autónoma por rutas definidas”. No obstante, durante todo el período de pruebas siempre hay personal de seguridad a bordo que supervisa el funcionamiento y puede intervenir en cualquier momento. La base para estas pruebas es una autorización de prueba según el Reglamento sobre la autorización y operación de vehículos automotores con función de conducción autónoma (AFGBV), la cual SWM y MVG poseen desde mediados de agosto de 2026.
Aparte del rendimiento técnico, en el proyecto MINGA también ocupan un lugar central las exigencias relacionadas con el futuro servicio de transporte para pasajeros. Entre estas se encuentran, según los responsables, la información para los pasajeros, el diseño del interior, el concepto de seguridad, así como la integración en las operaciones y la central de control de MVG. Los conocimientos obtenidos a partir de los viajes de prueba se pretenden utilizar posteriormente para seguir desarrollando servicios de transporte público autónomo en Múnich.
Aproximación gradual al servicio de pasajeros
En la primera fase, las pruebas se centran inicialmente en el despliegue seguro y estable del sistema de conducción autónoma en espacios viales públicos. “Los vehículos circulan por rutas establecidas en la zona de pruebas y recopilan datos sobre el comportamiento de conducción, la percepción del entorno, la interacción con el tráfico y la estabilidad operativa”, indica MVG. Una vez que el sistema funcione de manera fiable, en una segunda fase se pretende ampliar la zona de operación e integrar el sistema a pedido del socio tecnológico ioki. Esta empresa de software de Fráncfort ya participa en un proyecto similar (KIRA) en la región del Rin-Meno.
En esta fase, los vehículos siguen sus rutas de viaje en función de solicitudes de trayecto a corto plazo. “El software permite a los pasajeros reservar sus viajes a través de la aplicación, y facilita la combinación de varios trayectos en un mismo vehículo, así como su uso justo donde se necesitan en ese momento”, explica MVG. Durante la fase de pruebas, se probarán gradualmente las interfaces, los flujos de datos y los procesos operativos necesarios entre la plataforma ioki y los vehículos.

Y: tras una integración exitosa y la finalización de las consultas necesarias, en una fase posterior del proyecto también está prevista la participación de algunos usuarios y usuarias de prueba. Los interesados pueden registrarse con antelación.
Seguirán un autobús urbano autónomo y un pelotón de autobuses
Por cierto, el nombre del proyecto MINGA significa “Transporte público automatizado en Múnich con ridepooling, autobuses individuales y grupos de autobuses”. El objetivo principal del proyecto es investigar cómo se podrán integrar en el futuro las soluciones de movilidad autónoma en el transporte público. Para ello, 16 socios provenientes de la administración, la investigación, el sector empresarial y la industria colaboran bajo la dirección del departamento de movilidad de la ciudad capital de Múnich. Además de las pruebas a demanda, para mediados de 2027 también se probarán un autobús urbano autónomo y un grupo de autobuses en condiciones reales. Este proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio Federal de Transporte con una financiación de aproximadamente 13 millones de euros.
Christian Hirte, Secretario de Estado Parlamentario en el Ministerio Federal de Transporte, comenta: “La conducción autónoma representa una gran oportunidad para repensar la movilidad. Los vehículos autónomos pueden complementar de manera útil la oferta de transporte público y conectar a las personas de forma mejor y más flexible. Por eso, con nuestro apoyo financiero de unos 13 millones de euros, también respaldamos esta iniciativa innovadora en el transporte público de Múnich. El proyecto de investigación MINGA prueba por primera vez vehículos autónomos a pedido en el espacio vial público, sentando así bases importantes para proyectos similares en Alemania.”
Sinaida Cordes, procuradora de SWM/MVG, añade: “Con el inicio de los viajes de prueba, el transporte público autónomo se hace visible por primera vez en las calles de Múnich. Para nosotros, esta fase es crucial para integrar tecnología, operaciones y seguridad en condiciones reales y hacerlas escalables. De esta manera, adquirimos experiencias importantes sobre cómo los servicios autónomos a pedido podrán complementar de manera útil al transporte público existente en el futuro.”