Un millón de coches eléctricos a 150 euros al mes: el proyecto (un poco loco) de estos diputados


¿Y si el arrendamiento social cambiara por completo de enfoque? Una propuesta de ley presentada el 20 de octubre de 2026 en la Asamblea Nacional prevé crear un parque público de un millón de automóviles eléctricos para 2035. Estos vehículos se ofrecerían a los hogares de bajos ingresos por un alquiler promedio de 150 euros al mes.
¿Un millón de automóviles eléctricos por 150 euros al mes?
El arrendamiento social ya ha permitido a decenas de miles de franceses pasar al uso de vehículos eléctricos. Pero su funcionamiento a través de campañas sucesivas presenta limitaciones. Algunos diputados franceses quieren ir más allá. ¿Cuál es su idea? Crear un verdadero servicio público de movilidad eléctrica, inspirado en el funcionamiento del alojamiento social.
Primera diferencia con el arrendamiento social actual: los vehículos pertenecerían a la Caisse des dépôts. Esta entidad pública se encargaría de su adquisición y financiación, mientras que operadores públicos o privados se ocuparían de su gestión y puesta a disposición de los beneficiarios. El alquiler mensual promedio estaría fijado en 150 euros, sin incluir el seguro, y se revalorizaría anualmente según la inflación.
Esa cantidad incluiría el mantenimiento habitual, la asistencia técnica, las reparaciones por desgaste normal e incluso el reemplazo de neumáticos. Los automóviles podrían permanecer en el parque durante un máximo de 12 años. Se ofrecerían sucesivamente a varios hogares, siempre y cuando su estado técnico lo permitiera. Cuando un vehículo dejara el programa, su último arrendatario tendría prioridad para adquirirlo a su valor residual.
El dispositivo estaría reservado para los hogares que pertenezcan a los cinco primeros deciles de ingresos, es decir, para la mitad de los hogares situados en el extremo inferior de la escala de ingresos. Pero los diputados desean ir más allá en el enfoque dirigido. Al menos el 50 % de los nuevos contratos deberían beneficiar a los tres primeros deciles, es decir, al 30 % de los hogares con ingresos más bajos. A diferencia del arrendamiento social actual, no sería necesario justificar exclusivamente desplazamientos por motivos profesionales.
Se tendrían en cuenta también las necesidades relacionadas con la atención médica, la formación, la búsqueda de empleo o las obligaciones familiares. Un baremo nacional permitiría priorizar las solicitudes, especialmente en función del acceso al transporte público. En principio, cada hogar solo podría beneficiarse de un único vehículo. No obstante, podrían existir excepciones, en particular en caso de discapacidad o necesidades profesionales distintas.
También se prevería un apoyo específico para los hogares más modestos, con una cantidad fija de 400 euros por cada nuevo contrato correspondiente. Esta suma serviría, entre otras cosas, para «facilitar los trámites administrativos, la adaptación al vehículo y la instalación de una solución de carga».
Vehículos eléctricos de menos de 1 800 kg y con calificación ecológica
El texto también aborda los vehículos que podrían formar parte de este parque social. Los diputados proponen seleccionar únicamente modelos 100 % eléctricos, cuya masa en estado de marcha sea inferior a 1.800 kg, salvo excepciones para los vehículos adaptados a personas con discapacidad. Otra condición es que los automóviles deben cumplir con la puntuación ambiental mínima requerida para acceder a las ayudas públicas para su adquisición.
El pliego de condiciones también tendría en cuenta el consumo energético, la huella de carbono durante su fabricación, la durabilidad de las baterías y la disponibilidad de piezas de repuesto. Los diputados desean además fomentar los vehículos ensamblados en la Unión Europea que incluyan una proporción importante de componentes estratégicos europeos, especialmente en lo que respecta a las baterías y las cadenas de tracción. Sin embargo, esta preferencia debería respetar el derecho europeo de la contratación pública.
También se asociarían a este proyecto las redes de reparación. Talleres independientes y representantes de marcas podrían encargarse del mantenimiento y seguimiento de los vehículos, con una remuneración fija de 400 euros por coche al año, financiada mediante los alquileres.
Un objetivo de un millón de coches para 2035
Las adquisiciones comenzarían el 1 de enero de 2028, con el objetivo de contar con al menos un millón de vehículos eléctricos para el 31 de diciembre de 2035. Para lograrlo, la Caisse des dépôts realizaría pedidos grupales a los fabricantes. El texto establece un precio de catálogo promedio de 20 000 euros, con un descuento mínimo del 25 %, para alcanzar un costo de adquisición promedio máximo de 15 000 euros por vehículo.
En cuanto a la financiación, los diputados consideran un monto total de 8 mil millones de euros a cargo de la Caisse des dépôts. El Estado también proporcionaría una subvención anual de equilibrio cuyo monto de referencia sería de 350 millones de euros. Los alquileres y los ingresos provenientes de la reventa de los vehículos se utilizarían luego para amortizar la financiación y renovar el parque.
El tercer artículo prevé además un mecanismo de compensación financiera basado en un impuesto adicional sobre los tabacos. Se trata de una garantía destinada a asegurar la viabilidad financiera de la propuesta de ley, y no de una financiación definitivamente acordada.
Una propuesta aún lejos de ser adoptada
Brevemente, en teoría, este dispositivo pretende corregir las debilidades del arrendamiento social actual, especialmente su carácter temporal. Pero por ahora, esta propuesta de ley simplemente ha sido presentada en la Asamblea Nacional y remitida a la comisión de desarrollo sostenible. Por lo tanto, habrá que esperar el curso posterior en el parlamento para saber si este proyecto podrá concretizarse. Se puede aplaudir la iniciativa, aunque las condiciones puedan parecer alejadas de algunas realidades.