Tesla y SpaceX están estudiando la posibilidad de una fusión. Musk no puede participar en las negociaciones.

Tesla y SpaceX crearon el 20 de octubre de 2026 comités especiales formados por miembros independientes de sus consejos de administración, cuya tarea es evaluar la posibilidad de fusionar las empresas. Elon Musk confirmó que se habían iniciado análisis formales durante la presentación de los resultados financieros de SpaceX correspondientes al tercer trimestre. Todavía no existen condiciones para la transacción, una valoración ni una decisión que indique que la fusión se llevará a cabo realmente.
Musk admitió que apoya la idea, pero como líder de ambas empresas no puede participar en las labores de los comités. Describió esta situación como un extraño “baile kabuki”, en el que dos grupos negocian sin su intervención.
Tesla y SpaceX ya están trabajando en tecnologías conjuntas
Los rumores sobre una fusión no surgieron sin motivo. En septiembre, durante el All-In Summit, Musk insinuó que una estrecha colaboración entre sus empresas podría llegar a requerir una decisión concreta. El tema volvió a surgir tras la presentación del Tesla Roadster con sistema de motores de gas frío, que supuestamente utilizará soluciones provenientes de SpaceX.
Existen más proyectos en común. Musk mencionó el desarrollo de software relacionado con la inteligencia artificial, el diseño de chips, la robótica, las comunicaciones y la construcción de una planta Terafab en Austin. Tesla también posee una pequeña participación en SpaceX, adquirida como resultado de una inversión anterior en xAI.
Parece una justificación tecnológica para la fusión, pero aún no dice nada sobre su rentabilidad para los accionistas. SpaceX informó ingresos de 14,58 mil millones de dólares en el tercer trimestre, un 161 por ciento más que el año anterior. El segmento denominado por la empresa Super Intelligence debería generar 7,56 mil millones de dólares y convertirse en su mayor parte. Estos son los datos de la compañía, y una posible valoración de SpaceX tendrá un impacto directo en la cantidad de acciones de Tesla que se ofrezcan a sus propietarios.
Lo más difícil será la votación de los accionistas
El mero hecho de crear comités no implica consentimiento para la fusión. Musk señaló que considerarla algo ya decidido sería exagerado. Primero, los directores independientes deben acordar si la transacción tiene sentido y luego definir sus condiciones y el ratio de intercambio de acciones.
Por parte de Tesla, el umbral para tomar una decisión está muy alto. Sería necesario contar con el consentimiento del 50 por ciento de todas las acciones en circulación, y no solo de la mayoría de los accionistas que voten. En 2025, la propuesta para cambiar la estructura del consejo de administración recibió el apoyo del 39,4 por ciento de todas las acciones y fue rechazada, a pesar de tener una ventaja numérica a favor del cambio.
Según los documentos, la participación de Musk en Tesla se sitúa alrededor del 20-22 por ciento. Esta discrepancia no altera la imagen general. Sin un amplio apoyo de los inversores institucionales y minoristas, Musk no podrá llevar a cabo la fusión por sí solo.
La fusión implicaría la emisión de nuevas acciones o el canje de las existentes, lo que reduciría la participación porcentual de los actuales accionistas de Tesla. Esto no necesariamente significa una pérdida de valor; todo depende de la valoración de SpaceX y del paridad de canje. Sin estas cifras, la expresión sobre un “dilución de todos los accionistas” sigue siendo una simplificación excesiva.
Otra cuestión distinta es el paquete de compensaciones para Musk. Una de las descripciones indica que, en caso de fusión, parte de las acciones podría otorgarse sin alcanzar los objetivos anunciados relacionados con robots y taxis autónomos. Sin embargo, en los materiales disponibles no se encuentra el texto completo del plan, por lo que no es posible confirmar de forma independiente cómo funcionaría exactamente esta cláusula.
No habrá votación el 3 de diciembre
Tesla ya presentó los documentos ante la asamblea general programada para el 3 de diciembre de 2026. El orden del día incluye la elección de Musk, Robyn Denholm y JB Straubel para formar parte del consejo, una votación sobre los salarios y la aprobación del auditor. No hay ninguna fusión en la lista.
Si los comités acuerdan las condiciones, es probable que Tesla tenga que convocar una asamblea separada. Hasta entonces, solo contamos con un estudio formal de la posibilidad de fusión, no con una transacción ya acordada. Lo más importante serán tres cifras que aún faltan: la valoración de SpaceX, el paridad de intercambio de acciones y el monto de las nuevas acciones asignadas a Musk.
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