T&E exige un impuesto permanente sobre las ganancias excesivas de las compañías petroleras


Foto: BP
Según un análisis de la organización ambiental Transport & Environment (T&E), ocho compañías petroleras obtuvieron ganancias excesivas por un total de 7,5 mil millones de euros en Europa durante la primera mitad de 2026. Al mismo tiempo, los precios del petróleo volvieron a aumentar significativamente. Por ello, T&E aboga por una tributación permanente de tales ganancias excesivas y pretende utilizar los ingresos obtenidos para reducir la dependencia de los conductores de los precios fluctuantes de los combustibles fósiles, especialmente mediante automóviles eléctricos.
Según el estudio, seis de las ocho empresas analizadas —BP, Shell, Eni, Orlen, Repsol y OMV— incrementaron sus ganancias en la UE en el segundo trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, a más del doble. Esto se atribuye a la volatilidad en Oriente Medio. TotalEnergies y Moeve también obtuvieron, según la investigación, “ganancias considerables”.
Dado que las compañías petroleras pueden trasladar ganancias entre diferentes ordenamientos jurídicos, el análisis de T&E no tiene en cuenta el lugar donde se registran las ganancias. En su lugar, las ganancias a nivel del grupo se asignan a los 27 estados de la UE en función de las ventas reportadas por cada país. Las mayores ganancias netas correspondieron, según el estudio, a Polonia, seguida de España, Alemania y Francia.

A nivel mundial, las ocho empresas obtuvieron unos 17,9 mil millones de euros en beneficios en los dos primeros trimestres. La parte correspondiente a la UE representó alrededor del 42 por ciento de esta suma. BP y Shell generan la mayor parte de sus ingresos fuera de la UE.
“Esta debe ser la última crisis del petróleo”
“Los gigantes petroleros abandonan la energía verde, mientras que los conductores pagan la cuenta por sus ganancias récord. Mientras Europa arde, eso es injusto”, dice Antony Froggatt, director de T&E. Él exige que se impongan impuestos a los beneficios excesivos de las compañías petroleras y que los ingresos obtenidos se utilicen para hacer “la conducción eléctrica accesible para todos”. “Esta debe ser la última crisis del petróleo”, afirma Froggatt.
T&E explica que los países con una mayor proporción de automóviles eléctricos se ven significativamente menos afectados por los precios más altos. En Dinamarca, la proporción de vehículos eléctricos es de alrededor del 19 por ciento, mientras que en Polonia es inferior al 1 por ciento.

Estudios anteriores de T&E arrojaron como resultado que el conflicto en Irán afecta a los conductores de vehículos de combustión cinco veces más que a los de automóviles eléctricos. Una encuesta realizada por esta organización ambiental y otras ONG mostró un amplio apoyo a imponer un impuesto sobre las ganancias excesivas. Según ello, la gran mayoría de los europeos está a favor de dicho impuesto.
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Acerca del autor
Thomas Langenbucher es un experto en movilidad eléctrica con experiencia profesional en la industria automotriz y el sector financiero. Desde 2011, escribe en ecomento.de sobre automóviles eléctricos, tecnologías sostenibles y soluciones de movilidad. Aprenda más.
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