Estudio: La electrificación aumenta la complejidad en la gestión de flotas

La gestión de flotas se vuelve cada vez más compleja. Un estudio reciente de Dataforce muestra qué tareas requieren especialmente mucho tiempo, qué criterios son importantes a la hora de elegir los vehículos y qué papel desempeñan actualmente el software y la inteligencia artificial.

La vida laboral en la gestión de flotas está cada vez más marcada por la presión del tiempo y una creciente complejidad. Este es el mensaje central del nuevo estudio “Gestión de flotas 2026: Más complejidad, prioridades claras, nuevas tecnologías”, publicado recientemente por el especialista en datos y análisis Dataforce. En este contexto, la expansión de los vehículos eléctricos también juega un papel importante.
El análisis muestra que los responsables de flotas dedican la mayor parte de su tiempo a la adquisición y sustitución de vehículos. El mantenimiento, las reparaciones y las inspecciones representan aproximadamente una cuarta parte del tiempo de trabajo, a lo que se suman tareas relacionadas con el personal de conducción, la gestión de seguros, el control financiero y otras tareas administrativas. La gestión de daños es considerada por los gerentes de flotas como una actividad que consume una cantidad desproporcionada de tiempo.
Al adquirir vehículos eléctricos, además de los criterios clásicos de selección, hay otros factores a tener en cuenta. Además del precio de compra o la tasa de arrendamiento, es necesario considerar el perfil de uso, el alcance y las necesidades de carga, así como la rentabilidad a lo largo del tiempo de uso; por ello, cobra mayor importancia el análisis del costo total de propiedad (TCO).
La investigación aclara de la siguiente manera en qué medida los costos siguen siendo determinantes a la hora de elegir un vehículo: en el caso de los automóviles, el precio y la tasa de arrendamiento ocupan el primer lugar, seguidos, entre otros factores, por la marca, las características de seguridad y el segmento del vehículo. En los camiones, también prevalecen criterios económicos, pero el espacio de carga, la disponibilidad y la capacidad de carga desempeñan un papel más importante. Por lo tanto, un nuevo vehículo comercial no solo debe ser económico, sino que también debe adaptarse al perfil de uso específico.

La importancia de estas consideraciones, combinadas con las crecientes ambiciones eléctricas de las empresas, se evidencia en un análisis anterior de Dataforce sobre el mercado automotriz alemán: en enero de 2026, las matriculaciones de vehículos eléctricos en el mercado relevante de flotas fueron un 18 por ciento superiores a las del mes anterior. El mercado de camionetas, con una fuerte orientación comercial, mostró un crecimiento aún más dinámico: las camionetas eléctricas aumentaron un 56 por ciento y alcanzaron una cuota de mercado del 11 por ciento, mientras que el 77 por ciento de las nuevas matriculaciones de camionetas seguían correspondiendo a vehículos diésel.
En los vehículos comerciales ligeros, la magnitud del cambio que se avecina se hace especialmente evidente. Aunque la creciente oferta de vehículos eléctricos amplía las opciones para las empresas, al mismo tiempo es necesario equilibrar el alcance y las necesidades de carga con requisitos tradicionales como la capacidad de carga, el espacio de almacenamiento, la disponibilidad y los costos. Por lo tanto, una consideración exclusiva del precio de compra resulta cada vez menos suficiente para tomar una decisión.
También los vehículos usados ganan importancia, según Dataforce, sobre todo en flotas más pequeñas; lo decisivo aquí es una clara ventaja de precio y una rápida disponibilidad. En el caso de los camiones, la disposición a comprar vehículos usados es mayor debido a su carácter funcional en comparación con los automóviles. Sin embargo, los resultados de los estudios disponibles no indican si esta tendencia se aplica ya en la misma medida a los vehículos eléctricos usados.

La digitalización debe hacer frente a la creciente complejidad
Aparte de la selección de vehículos, aumentan las exigencias en materia de recopilación de datos y elaboración de informes. Según Dataforce, más de dos tercios de los parques de vehículos con al menos 50 unidades ya están sujetos a obligaciones de informe ESG, lo que incrementa la labor necesaria para recopilar, procesar y coordinar datos. Los sistemas especializados de gestión de parques de vehículos podrían asumir parte de esta tarea, pero aún no están ampliamente difundidos. Sobre todo las flotas más grandes ya utilizan software adecuado, mientras que los parques de vehículos más pequeños suelen funcionar sin un sistema dedicado. Son especialmente demandadas las funciones de control de costos, organización del mantenimiento y cumplimiento normativo, como las relacionadas con controles de licencias de conducir o pruebas UVV. No obstante, Dataforce señala que aún existen brechas entre el alcance funcional deseado y su implementación real en lo que respecta al cumplimiento normativo.
A medida que aumenta la proporción de vehículos eléctricos, una base de datos coherente probablemente se volverá aún más importante: para poder evaluar la rentabilidad de cada vehículo y sus perfiles de uso, es necesario combinar los datos de costos y operativos. De este modo, la electrificación pasa a ser no solo una cuestión técnica, sino también una tarea relacionada con los datos y los procesos.

También la inteligencia artificial desempeña un papel cada vez más importante en este ámbito. Su uso en la gestión de flotas ha aumentado significativamente respecto a la encuesta realizada por Dataforce hace dos años, pero en general aún se encuentra en una fase inicial. Los encuestados ven potencial especialmente en los análisis y la generación de informes, pero también en el procesamiento de facturas, la configuración de vehículos y la gestión de daños.
Para el estudio sobre gestión de flotas de 2026, Dataforce analizó los resultados de una encuesta en línea realizada a al menos 300 responsables de flotas en Alemania. Entre los temas principales estuvieron la distribución de tareas, las adquisiciones, la gestión de costos y el TCO, así como el uso de software para flotas e inteligencia artificial.
Fuente: Información por correo electrónico