Stellantis y NVIDIA colaboran en el desarrollo de automóviles autónomos

Stellantis, NVIDIA y la empresa británica Wayve colaborarán en el desarrollo de automóviles autónomos en Europa. La alianza fue anunciada el 23 de octubre en París, con el apoyo del gobierno francés. Francia busca así acelerar la creación de vehículos autónomos y asegurarse de que realmente salgan a las carreteras.
Stellantis y NVIDIA apuntan a la conducción completamente autónoma
La colaboración reúne a tres empresas que aportan cada una una parte importante de la tecnología. Stellantis se encarga de los automóviles, Wayve desarrolla la inteligencia artificial y NVIDIA suministra los sistemas informáticos y la tecnología de sensores. Juntas, buscan crear vehículos que puedan conducir de forma completamente autónoma en determinadas circunstancias, sin necesidad de que haya un conductor presente.
Stellantis pone a disposición para ello sus llamadas plataformas L4-Ready, plataformas de vehículos ya preparadas para la conducción autónoma de nivel 4. Eso significa que un automóvil puede conducir por sí mismo dentro de una zona delimitada o bajo condiciones específicas, sin que sea necesario la intervención de un conductor. Piense, por ejemplo, en los robotaxis que transportan pasajeros en una ciudad. Para hacer esto posible, se combina el software AI Driver de Wayve con la arquitectura NVIDIA Hyperion, en la que computadoras, sensores y software trabajan juntos. También forma parte de esta base técnica el sistema operativo NVIDIA Halos OS, orientado a la seguridad.
Con ello, las tres empresas tienen en sus manos casi todo el proceso de desarrollo, desde los chips y la inteligencia artificial hasta el propio vehículo. Además, Stellantis aporta su experiencia en producción de automóviles y desarrollo de vehículos, para que la tecnología pueda aplicarse eventualmente a una escala mayor.

Francia ve oportunidades para servicios de taxis autónomos
No es casualidad que la colaboración haya sido anunciada precisamente en Francia. El país cuenta con uno de los mercados europeos más grandes para servicios de taxis a través de aplicaciones, lo que ofrece oportunidades interesantes para los robotaxis. Además, Francia invierte considerablemente en inteligencia artificial. Durante la Cumbre de Acción en IA celebrada en París, se anunciaron inversiones por valor de 109 mil millones de euros para el año 2025, mientras que Stellantis ya lleva a cabo numerosas actividades de desarrollo en Francia. Para Wayve, que opera desde Londres, Francia constituye además una base interesante para seguir expandiéndose en Europa.
El gobierno francés considera además la movilidad autónoma como una oportunidad para fortalecer su posición tecnológica. Eso no significa, por supuesto, que toda la tecnología provenga de Europa, ya que NVIDIA es una empresa estadounidense. Lo importante es que Francia y el resto de Europa ocupen un papel más destacado en el desarrollo, la implementación y la regulación de los vehículos autónomos. La colaboración con Stellantis y Wayve encaja perfectamente dentro de esa ambición.
De pruebas prolongadas al uso real
Los automóviles autónomos se han estado probando durante años, pero el paso hacia su uso a gran escala resulta bastante complicado. La tecnología ya está muy avanzada, pero también es necesario que la legislación, la seguridad vial y la aceptación social estén en orden. Por eso, el ministro francés de Transporte, Philippe Tabarot, quiere ajustar aún más la normativa para acelerar la introducción de vehículos autónomos. Al mismo tiempo, subraya que no se harán concesiones en materia de seguridad ni de protección de datos.
También las ciudades, las empresas de transporte y los sindicatos están involucrados en estos planes, ya que la llegada de los robotaxi no solo tiene consecuencias para los viajeros, sino también para quienes actualmente ganan su sustento como conductores. Por eso, las partes involucradas desean que el desarrollo de la movilidad autónoma cuente con un mayor apoyo y que los trabajadores y las comunidades locales también puedan beneficiarse de ella. Francia ya ha llevado a cabo más de 200 experimentos con movilidad automatizada y quiere dar el siguiente paso hacia servicios de transporte que realmente puedan ser utilizados por los viajeros.
Aún no se sabe cuándo aparecerán en las carreteras públicas los primeros vehículos autónomos fruto de la colaboración entre Stellantis, Wayve y NVIDIA. Sin embargo, en Francia existen planes separados para servicios de transporte autónomo en la región de París, donde se espera que los primeros proyectos piloto comiencen a partir de 2028.

También Volvo elige la tecnología de NVIDIA
Stellantis no es el único fabricante de automóviles que recurre a NVIDIA para el desarrollo de vehículos autónomos. Recientemente, Volvo anunció que ampliará aún más su colaboración con el desarrollador estadounidense de chips. Ambas empresas han trabajado juntas durante aproximadamente diez años y ahora quieren dar un paso adicional hacia la conducción autónoma. Al igual que Stellantis, Volvo utilizará NVIDIA Hyperion y Halos OS, pero los suecos también optan por Alpamayo Stack. Esta software debe ayudar a los automóviles a evaluar de forma independiente las situaciones del tráfico y tomar las decisiones de conducción adecuadas.
Volvo desea introducir esta nueva tecnología en una próxima generación de automóviles, como parte del mayor esfuerzo de producción de su historia. La marca opta por un enfoque gradual, que permite al conductor transferir cada vez más tareas de conducción al vehículo. Con el tiempo, la tecnología deberá poder manejar por sí sola situaciones de tráfico complejas, aunque aún no se sabe en qué modelo aparecerán por primera vez estos sistemas. En nuestro artículo anterior sobre Volvo y NVIDIA ya abordamos más en profundidad estos planes.
Hyundai también utiliza NVIDIA para robots y fábricas
También Hyundai Motor Group, al que pertenecen Kia y Genesis, colabora actualmente de manera intensiva con NVIDIA. Esa cooperación comenzó a principios de 2025 y va mucho más allá de los automóviles autónomos. Por ejemplo, Hyundai utiliza los potentes sistemas informáticos de NVIDIA para desarrollar y entrenar modelos de IA, mientras que la plataforma Omniverse se emplea para recrear digitalmente las fábricas. En un entorno virtual como este es posible probar y mejorar los procesos de producción antes de implementar los cambios en el lugar de trabajo.
Además, la robótica desempeña un papel importante. Hyundai quiere que los robots, con la ayuda de la tecnología de NVIDIA, aprendan primero en entornos virtuales cómo realizar ciertas tareas, para que estén mejor preparados para la práctica. El mismo enfoque se utiliza en los vehículos autónomos, donde se simulan digitalmente diversas situaciones de tráfico antes de probarlos en carreteras públicas. Ya hemos escrito extensamente sobre esta colaboración más amplia con Hyundai.

NVIDIA tiene cada vez más influencia en la industria automotriz
Con Stellantis, Volvo y Hyundai, NVIDIA ya ha ganado para sí a varios grandes fabricantes de automóviles, aunque cada uno utiliza la tecnología a su manera. Stellantis, junto con Wayve, se enfoca especialmente en servicios de movilidad autónoma; Volvo pone énfasis en la seguridad y la conducción automatizada en automóviles de pasajeros, mientras que Hyundai aplica la inteligencia artificial también en robots y fábricas. Sin embargo, estas colaboraciones comparten una característica clara: los fabricantes de automóviles dependen cada vez más de empresas especializadas que suministran los chips, sistemas informáticos y software necesarios para el desarrollo tecnológico.
Para NVIDIA se trata de una posición especialmente interesante. La empresa estadounidense ya no solo proporciona la potencia de cálculo, sino que también desempeña un papel cada vez más importante en el desarrollo de los sistemas que determinan cómo los automóviles perciben su entorno y reaccionan ante él. Para los fabricantes, esa colaboración puede acelerar significativamente el desarrollo de vehículos autónomos, aunque la responsabilidad final por la seguridad y la homologación sigue recaiendo, por supuesto, en las partes involucradas.
La colaboración entre Stellantis, Wayve y NVIDIA destaca además que la industria automotriz quiere ir más allá de simplemente experimentar con tecnologías autónomas. Francia ofrece un entorno interesante para ello, con un gobierno dispuesto a adaptar la normativa y un gran mercado para los servicios de transporte autónomo. Sin embargo, aún deben demostrarse los primeros resultados. Desarrollar un vehículo capaz de conducir por sí mismo es, después de todo, algo distinto a hacer que miles de automóviles sin conductor circulen con seguridad por las concurridas ciudades europeas. Allí radica el mayor desafío de los próximos años.
Texto: Arjan Hordijk