El SPD excluirá los automóviles de lujo de las subvenciones para vehículos eléctricos.

Aproximadamente tres meses después del inicio de la nueva medida de incentivos para automóviles eléctricos, crecen las demandas de una revisión de las normativas. Nuevos actores en la discusión son el SPD y los Verdes, que quieren excluir de dichos incentivos a los automóviles de lujo. También podrían incluirse una cláusula de origen europeo y incentivos para automóviles eléctricos usados.
Poco después de que la Oficina Federal para la Economía y el Control de Exportaciones (BAFA), encargada de tramitar las solicitudes de incentivos, publicara sus primeras estadísticas mensuales al respecto, la discusión sobre una revisión de los incentivos para automóviles eléctricos, iniciados el 19 de mayo, cobra aún más impulso.
El problema actual: Entre las 26.875 solicitudes de subsidio aprobadas por el BAFA hasta la fecha límite del 1 de agosto, había también más de 50 vehículos de clase de lujo. Entre ellos se encontraban 36 Porsche, los modelos eléctricos de lujo G 580 y EQS 450+ de Mercedes-Benz, así como los modelos de gama alta de BMW XM 50e e i7. Fue el “Handelsblatt” quien informó al respecto primero.
Los diputados del SPD en el Bundestag aprovechan esto para exigir la eliminación de los modelos de lujo de las ayudas a los automóviles eléctricos: “Las subvenciones deben cumplir con su compromiso social”, dijo Isabel Cademartori, portavoz de política de transporte del grupo SPD, al “Handelsblatt”. Y Sebastian Roloff, portavoz de política económica del grupo SPD, la apoya: “Los automóviles de lujo no necesitan ser subsidiados por el estado”.
Límite de ingresos de 90.000 euros
A diferencia de la anterior medida de incentivos para automóviles eléctricos, que finalizó a finales de 2023, el Ministerio Federal del Medio Ambiente competente esta vez no estableció un límite máximo de precio para los vehículos en las directrices de incentivo. En su lugar, la (no) concesión de ayudas a los automóviles de lujo debería regularse, a lo sumo de forma indirecta, asegurando que solo las familias con ingresos bajos y medios sean incluidas en el programa de incentivos. En este caso, el límite máximo para quienes no tienen hijos es de 80.000 euros y de 90.000 euros para quienes tienen dos o más hijos en cuanto a ingresos anuales sujetos a impuestos. Teniendo en cuenta la deducción de diversos conceptos como gastos publicitarios, gastos de previsión o cargas extraordinarias, en muchos casos estas cifras también pueden alcanzarse para familias con un ingreso bruto de aproximadamente 120.000 euros.
No obstante, según el “Handelsblatt”, no solo la falta de un límite estricto de precios podría ser el factor que explica por qué las ayudas para automóviles eléctricos se utilizan en casos extremos también para vehículos de lujo eléctricos. También influye el hecho de que, según las directrices de subsidios actuales, no es necesario que los propietarios y compradores del vehículo sean la misma persona: según el periódico, los usuarios ya intercambian opiniones en foros en línea sobre cómo hacer que otros familiares o personas con ingresos más bajos conduzcan los vehículos.
Los verdes también quieren reducir el límite de ingresos
Y así también llega el apoyo a la solicitud del SPD por parte de los Verdes: “Si la prima puede utilizarse incluso para los modelos de lujo más caros y ni siquiera es necesario que el comprador y el propietario sean la misma persona, eso es prácticamente una invitación dirigida a quienes ganan mucho dinero”, dijo Swantje Michaelsen, política de transporte de los Verdes. Además de exigir la establecimiento de un límite máximo en el precio de lista, Michaelsen propone reducir también el umbral de ingresos, que actualmente es de 90.000 euros como máximo, para que los fondos de apoyo lleguen en mayor medida a las personas de los grupos con ingresos más bajos. Según el Ministerio Federal del Medio Ambiente, hasta ahora alrededor de una cuarta parte de las solicitudes provino del grupo con mayores ingresos, comprendido entre 60.001 y 90.000 euros.
Por su parte, el Ministerio Federal del Medio Ambiente, bajo la dirección de Carsten Schneider (SPD), no considera actualmente necesario tomar medidas: según un portavoz del ministerio en declaraciones al “Handelsblatt”, las subvenciones para vehículos de alto precio son solo un “fenómeno muy marginal”. En cambio, la situación general muestra que más del 80 por ciento de los vehículos subvencionados tienen un precio inferior a 50.000 euros.
Además, la introducción de un límite máximo de precio supondría nuevos desafíos administrativos para el BAFA: entonces sería necesario determinar individualmente el precio relevante para cada modelo o incluso cada vehículo según su equipamiento, además de actualizar los datos continuamente.
¿Llegarán pronto la norma “Hecho en Europa” y las subvenciones para vehículos de segunda mano?
La exigencia del SPD y los Verdes de que se modifique el apoyo a los automóviles eléctricos forma parte de una serie de propuestas anteriores para cambiar este programa financiado con 3 mil millones de euros. Una de ellas es la introducción de una norma “Hecho en Europa” para excluir los vehículos fabricados, por ejemplo, en China, propuesta que defienden tanto los políticos de la Unión como del SPD. Otra idea es establecer un bono de compra también para los automóviles eléctricos usados. La presidenta del BAFA, Mandy Pastohr, considera esto sensato, pero la decisión final corresponde al gobierno federal.
Mientras tanto, el nuevo ministro federal de Transporte, Steffen Bilger (CDU), manifestó durante una visita a una empresa en Neumünster que, tras finalizar el incentivo para los automóviles eléctricos, cuyo plazo probablemente terminará en 2029, ya no considera necesario un nuevo bono de compra. “El incentivo se utiliza mucho”, dijo Bilger. “Para el futuro, no creo que sea necesario seguir apoyando a los automóviles eléctricos”. Los vehículos eléctricos están bien desarrollados y ahora también son económicos. En la balanza, ya hay muchos factores a favor de los automóviles eléctricos, sobre todo teniendo en cuenta los altos precios de la gasolina.