Nvidia se alía con fabricantes de automóviles europeos

Nvidia está expandiendo su negocio de tecnologías para la conducción autónoma en Europa. Así, el servicio de compartición de viajes Bolt utiliza la plataforma Alpamayo del grupo de inteligencia artificial para sus taxis robóticos previstos, mientras que VWN presenta el ID. Buzz AD con Nvidia Hyperion. Al mismo tiempo, Volkswagen, Porsche y otros socios impulsan una plataforma conjunta de datos y simulaciones.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, en la GTC Berlin
Foto: Nvidia
La empresa tecnológica estadounidense Nvidia sigue fortaleciendo su posición en el sector de la conducción automatizada en Europa. En su conferencia de inteligencia artificial GTC celebrada en Berlín, la compañía, actualmente la más valiosa del mundo según su capitalización de mercado, presentó varias alianzas y nuevas tecnologías que abarcan desde sistemas de asistencia al conductor hasta taxis robóticos y vehículos comerciales autónomos. Entre las empresas participantes se encuentran Mercedes-Benz, Volvo Cars, Volkswagen Nutzfahrzeuge, Lucid, Bolt y Einride. Nvidia adopta un enfoque modular: la plataforma de vehículos Hyperion debe funcionar tanto con su propio software de conducción como con sistemas de otros proveedores. Además, la empresa ofrece herramientas que permiten entrenar modelos de inteligencia artificial y probar virtualmente funciones de conducción automatizada.
Bolt utiliza software de Nvidia para sus taxis robóticos
La colaboración con el proveedor de movilidad Bolt es especialmente concreta. La empresa ha elegido el stack Nvidia Alpamayo como base para su servicio de robotaxis europeo planeado. Para ello, los automóviles eléctricos de Lucid recibirán la plataforma Hyperion de Nvidia. Bolt y Nvidia pretenden adaptar el software de conducción a las carreteras europeas e, eventualmente, integrarlo también en vehículos de otros fabricantes. Bolt aporta sus sistemas de gestión de flotas, su experiencia operativa y su conocimiento del mercado local.
Se han planificado las primeras pruebas con vehículos para el desarrollo y validación de esta tecnología en la capital española, Madrid, el próximo año, siempre y cuando se obtengan las autorizaciones correspondientes de las autoridades. Además, Bolt menciona específicamente a Alemania y Francia como mercados clave para el despliegue de estos vehículos. En total, se pretende utilizar al menos 25.000 vehículos Lucid de nivel 4 en los mercados europeos como parte de esta colaboración. Bolt ya había anunciado la asociación con Lucid en septiembre. En aquel momento, Nvidia Hyperion estaba previsto como plataforma técnica, pero aún no se había designado un stack específico de software para los vehículos. Con la selección ahora anunciada de Alpamayo, la distribución de roles se vuelve más clara. Bolt tiene como objetivo operar un total de 100.000 vehículos autónomos en su plataforma para el año 2035.
“Los robotaxis son la primera aplicación de la robótica y la IA física para el mercado masivo; revolucionan la forma en que las personas y los bienes se desplazan”, dijo el CEO de Nvidia, Jensen Huang, en el evento celebrado en Berlín. “Nvidia Hyperion ofrece a nuestros socios, junto con nuestro sistema operativo de seguridad Halos, una plataforma integral para robotaxis diseñada para lograr autonomía total y el más alto nivel de seguridad. De esta manera, nos acercamos un paso más a un futuro en el que todo lo que está en movimiento se desplace de forma autónoma”.
Hyperion debe permitir el uso de diferentes software de conducción
El segundo mensaje importante se refiere a Volkswagen Nutzfahrzeuge. La empresa presenta el ID. Buzz AD autónomo basado en Nvidia Hyperion. Esta plataforma combina hardware de procesamiento con una arquitectura de sensores estandarizada y tiene como objetivo simplificar la integración y validación de sistemas de conducción automatizados. Nvidia posiciona explícitamente a Hyperion como una base abierta o modular que, además de su propio Alpamayo Stack, también puede soportar otro software de conducción.
Esto es relevante teniendo en cuenta la tecnología actual del ID. Buzz AD: el vehículo autónomo utiliza hasta ahora tecnología de Mobileye. Por lo tanto, la presentación del ID. Buzz AD con Hyperion no implica automáticamente que Volkswagen vaya a reemplazar a Mobileye o que ya haya decidido adoptar una nueva arquitectura en serie. Nvidia describe más bien una plataforma en la que se pueden integrar diferentes sistemas de conducción autónoma. Aún no está claro si ni en qué configuración concreta Hyperion se utilizará en el futuro en el ID. Buzz AD, ni qué papel seguirá desempeñando Mobileye en este contexto.
Esta noticia debe diferenciarse también de la búsqueda que lleva a cabo Volkswagen por un socio tecnológico para la conducción automatizada en vehículos de serie. Según se informa, VW habría elegido a la empresa británica de inteligencia artificial Wayve tras una comparación interna. Según “Spiegel”, Wayve se encargaría principalmente de suministrar el software de conducción que Cariad integraría en la arquitectura actual del vehículo. Esto no significa necesariamente que Nvidia quede excluida del entorno tecnológico del grupo: Nvidia tiene participación en Wayve y suministra hardware de procesamiento para los proyectos de conducción autónoma de esta startup. Sin embargo, hasta el momento no se ha confirmado ninguna combinación concreta de software de Wayve y hardware de Nvidia en Volkswagen.

Volvo y Mercedes profundizan su colaboración
También Volvo Cars pretende utilizar en el futuro Hyperion y el Alpamayo Stack. El fabricante sueco combina las tecnologías de Nvidia con sus propios sistemas de seguridad y su desarrollo de vehículos para seguir avanzando en la conducción autónoma en situaciones de tráfico complejas. Por su parte, Mercedes-Benz amplía la colaboración con Nvidia en Hyperion y Alpamayo para mejorar sus capacidades de conducción autónoma de niveles 3 y 4. Además, el sistema de asistencia al conductor desarrollado conjuntamente, MB.Drive Assist Pro, debería recibir próximamente en Alemania la autorización para realizar viajes automatizados de punto a punto en el tráfico urbano. Sin embargo, se trata “solo” de un sistema de asistencia al conductor, y no de un robotaxi sin conductor de nivel 4.
Más allá de los automóviles y los taxis robóticos, Einride también recurre a Hyperion para la próxima generación de su sistema de conducción autónoma para camiones eléctricos. La empresa sueca pretende utilizar esta plataforma junto con Nvidia Halos, Alpamayo y Cosmos para desarrollar y validar su Einride Driver. Según sus propias declaraciones, Einride seguirá siendo responsable del desarrollo y funcionamiento del sistema de conducción. Esto muestra otro patrón de la estrategia de Nvidia: la empresa proporciona cada vez más una base técnica común, mientras que sus socios desarrollan sus propios vehículos, aplicaciones y modelos operativos.
Volkswagen apuesta por los datos y la simulación
Otra noticia se refiere al trabajo de desarrollo detrás de las funciones de conducción autónoma. Las marcas del grupo Volkswagen, Porsche y Cariad, junto con Nvidia, Microsoft Azure y el proveedor de plataformas de datos Voxel51, están creando un llamado “AV Data Flywheel”. Porsche lidera la primera implementación e integración de los sistemas involucrados. El objetivo es utilizar sistemáticamente datos de flotas reales de vehículos para el entrenamiento, el perfeccionamiento y la validación de sistemas de conducción automatizados.
Voxel51 se encarga del procesamiento y la búsqueda de datos. Nvidia utiliza, entre otras herramientas, Cosmos Data Factory para procesar y ampliar los datos de entrenamiento, así como Omniverse NuRec para reconstruir trayectos reales en escenarios virtuales. Microsoft Azure proporciona la infraestructura en la nube y de cómputo. Los socios buscan así filtrar de manera específica situaciones de tráfico raras y críticas desde grandes volúmenes de datos, reproducirlas en simulaciones y probar versiones de software de forma reproducible. Según Nvidia, este enfoque podría reducir la necesidad de pruebas físicas repetidas hasta en un 90 por ciento y acortar los ciclos de desarrollo hasta en un 85 por ciento. Se trata de potencialidades anunciadas, no de resultados ya comprobados en operaciones reales.