Nuevo Tesla Roadster: ¿se puede realmente hablar de coche volador?


Nueve años después de su primera presentación, el Tesla Roadster finalmente ha hecho su gran regreso. Y Elon Musk no ha ido a medias: su nuevo vehículo eléctrico es capaz de despegar del suelo gracias a propulsores desarrollados en colaboración con SpaceX. Pero, ¿se puede realmente hablar de un coche volador? La autoridad aeronáutica estadounidense no parece compartir el entusiasmo del multimillonario. Y Tesla no está solo en este campo...
Un Tesla Roadster que desafía las leyes de la física
Se conocían las aceleraciones fulgurantes de los Tesla. Ahora, Elon Musk quiere ir aún más lejos al hacer despegar sus automóviles. El 15 de octubre de 2026, el fabricante presentó una nueva versión de su Roadster, nueve años después de la presentación del primer prototipo. Fue un evento muy esperado, ya que los retrasos se han acumulado desde 2017. Esta vez, Tesla prometió algo espectacular. Y en este punto, es difícil discutírselo.
Lea también
Tesla finalmente revela su nuevo Roadster: un automóvil eléctrico increíble que desafía las leyes de la física
Para esta presentación, Tesla eligió un lugar simbólico: el centro de pruebas de SpaceX, en McGregor, Texas. Fue allí donde la empresa realizó varias demostraciones con su nuevo Roadster, equipado con propulsores de gas comprimido desarrollados en colaboración con la empresa espacial de Elon Musk. La primera secuencia tenía todo el aspecto de una película de ciencia ficción: el vehículo tomó una rampa curvada, rodó cabeza abajo gracias a un sistema de succión y luego realizó una rotación en el aire antes de caer sobre sus ruedas. Otra demostración lo mostró superando a varios vehículos Tesla al despegar del suelo. Todo esto sin ninguna persona a bordo, ya que el prototipo era controlado a distancia.
Una demostración impresionante, pero…
El secreto de estas hazañas radica en diez propulsores capaces de generar empuje en diferentes direcciones. A diferencia de un cohete convencional, el sistema utiliza gas comprimido en lugar de combustión. Esto permite al Roadster elevarse, estabilizarse brevemente en el aire y realizar movimientos especialmente rápidos. Tesla también ha desarrollado un dispositivo de succión debajo del coche, combinado con una aerodinámica activa. El objetivo es generar un soporte considerable, incluso a velocidades muy bajas. Esto mejora la adherencia, las aceleraciones y el comportamiento en curvas.
Rendimientos completamente locos
Más allá de sus capacidades aéreas, el nuevo Roadster supera los límites de los automóviles eléctricos deportivos. Tesla anuncia un tiempo de 0 a 100 km/h en 0,59 segundos para la versión más potente. La velocidad máxima sería de 370 km/h. Son cifras impresionantes, que sin embargo deben confirmarse en pruebas independientes. El fabricante ofrece tres versiones: Performance, Thrust (una versión que añade propulsores en la parte trasera para mejorar las aceleraciones) y Rocket (de una sola plaza con propulsores distribuidos alrededor de la carrocería para permitir maniobras aéreas).
Es sin duda esta última versión la que capta toda la atención. Pero solo estará disponible por invitación y Tesla ya indica que no está homologada para circular en vías públicas. Para las otras dos versiones, las reservas requieren un pago inicial de 50 000 y 250 000 euros, respectivamente. Los precios finales aún no se conocen. Otro elemento importante: la producción no está prevista hasta 2028. Y teniendo en cuenta el historial del Roadster, es mejor ser cautelosos con este calendario.
Según la FAA, el Roadster no es una aeronave
Pocas horas después de la presentación, la Federal Aviation Administration (FAA), la autoridad estadounidense encargada de la aviación civil, fue consultada sobre el estatus del vehículo. Ante la pregunta: «¿Es el Tesla Roadster una aeronave?», su respuesta fue muy clara: no. Esta postura no significa que la tecnología presentada por Tesla sea mala o sin interés. Simplemente indica que, en su configuración actual, el vehículo no entra dentro de la categoría de aparatos que la FAA considera aeronaves.
La Administración Nacional para la Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA), la agencia encargada de la seguridad vial en los Estados Unidos, también ha reaccionado. La entidad recuerda que Tesla debe cumplir con las normas federales aplicables a los automóviles y las regulaciones locales de tráfico. Asegura que seguirá vigilando la situación. De hecho, la cuestión de la seguridad es fundamental: ¿cómo garantizar el control de un vehículo que deja repentinamente el suelo? ¿Qué ocurre en caso de fallo de un propulsor? Y, ¿cómo proteger a los demás usuarios? Tesla aún no ha ofrecido respuestas convincentes.
El propio Elon Musk reconoció que su Roadster no está necesariamente diseñado para ofrecer un nivel óptimo de seguridad en vuelo. Una declaración que resta importancia a las perspectivas de un uso diario de los propulsores.
Entonces, ¿se puede hablar de coche volador?
Pero entonces, ¿se puede hablar aún de «coche volador»? En realidad, todo depende de lo que se entienda por este término. El Roadster es efectivamente capaz de levantarse del suelo y realizar maniobras aéreas. Pero, ¿es suficiente eso para hablar de vuelo?
Por el momento, Tesla ha demostrado sobre todo la capacidad de su prototipo para realizar saltos espectaculares. La empresa no ha proporcionado datos precisos sobre la duración máxima que el vehículo puede permanecer en el aire, su altitud operativa ni la distancia que podría recorrer sin tocar el suelo. Sin embargo, un verdadero coche volador debe poder realizar desplazamientos aéreos controlados sobre una distancia significativa, y no solo superar un obstáculo. Esa es toda la diferencia entre una demostración tecnológica y un nuevo medio de transporte.
El regreso de Alef Aeronautics
Y precisamente, otra empresa estadounidense tiene la intención de recordarle a Tesla que no fue ella quien inventó el concepto. Se trata de Alef Aeronautics, una startup fundada en 2015 que desarrolla un automóvil eléctrico capaz de circular por carretera y despegar verticalmente. Pocos días después de la presentación del Roadster, Alef difundió un video en el que se veía a su prototipo sobrevolando varios vehículos, incluido un antiguo Tesla Roadster.
Lea también
Vídeo: ¡el automóvil eléctrico volador existe!
Una respuesta llena de ironía hacia Elon Musk. La empresa incluso afirma que Tesla acaba de convertirse en el segundo fabricante en presentar un automóvil volador. La diferencia es bastante notable: mientras que el Roadster utiliza propulsores para realizar movimientos bruscos, el Alef Model A asciende de forma gradual, al estilo de un dron. El vehículo fue diseñado desde el principio para funcionar tanto en carretera como en el aire.
Alef anuncia una autonomía en carretera de aproximadamente 320 km y una autonomía aérea de 177 km. Lo más importante es que esta startup ya obtuvo en 2023 un certificado especial de navegabilidad emitido por la FAA, que autoriza ciertas operaciones aéreas limitadas. Esto no constituye una homologación comercial completa, pero representa un paso regulatorio que Tesla aún no ha dado. No obstante, el Model A también es un prototipo, cuyas prestaciones y perspectivas de comercialización aún necesitan ser confirmadas.
Entonces, ¿para qué sirve este Roadster?
Al final, el nuevo Tesla Roadster es quizás más un automóvil capaz de “planear” que un verdadero vehículo volador. Esto no disminuye en nada la proeza técnica, pero plantea una pregunta más fundamental: ¿para qué serviría realmente un vehículo así? En un momento en que Tesla concentra una gran parte de sus esfuerzos en la conducción autónoma, la inteligencia artificial y la robótica, el Roadster parece ser sobre todo una vitrina tecnológica. Una forma de soñar, más que una solución concreta para los desplazamientos del futuro.