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Tecnología

Hemos asistido a una espectacular prueba de choque entre dos Mercedes CLA: ¿resistió la batería?

Hemos asistido a una espectacular prueba de choque entre dos Mercedes CLA: ¿resistió la batería?

Dos Mercedes CLA chocándose entre sí a 56 km/h, con ocho maniquíes a bordo y una batería eléctrica sometida a un impacto especialmente violento. Con motivo de las Tech Experiences celebradas en Stuttgart, Mercedes nos presentó una prueba de colisión sin precedentes para demostrar el nivel de seguridad de su nueva CLA. Y los resultados son interesantes. ¡He aquí lo más importante que hay que recordar!

¿Qué sucede cuando un automóvil eléctrico es golpeado violentamente por el lado por otro vehículo? A esta pregunta quiso responder Mercedes durante las Tech Experiences, celebradas los días 15 y 16 de octubre de 2026 en Stuttgart, Alemania. Después de conocer las ambiciones del fabricante en el campo de la inteligencia artificial, nos interesamos por otro tema esencial: la seguridad.

Y para demostrar su expertise, la empresa alemana no escatimó esfuerzos. Decidió mostrar una colisión entre dos unidades de su nuevo CLA. Una demostración especialmente exigente, sobre todo para la versión 100 % eléctrica.

Dos Mercedes CLA chocan a 56 km/h

Por un lado, una CLA Shooting Brake híbrida. Por el otro, una CLA eléctrica. Ambos vehículos (cada uno con más de dos toneladas) fueron puestos en marcha a 56 km/h. El primero chocó contra el lado del conductor del segundo para simular un accidente grave en una intersección. Los vehículos no frenaron antes de la colisión. Esta elección tiene como objetivo simular un escenario desfavorable, aunque los sistemas modernos de asistencia al conductor pueden ayudar a evitar este tipo de accidentes o a reducir su gravedad.

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Según Mercedes, se trata del primer test de colisión público en el mundo realizado con esta configuración, utilizando dos automóviles de serie en movimiento. Se trata de una prueba que supera los requisitos normativos habituales, ya que las homologaciones no exigen una colisión lateral entre dos vehículos reales. La marca afirma haber elegido una velocidad correspondiente a los casos más graves de accidentes en intersecciones. Es un escenario especialmente interesante, ya que las colisiones laterales representan aproximadamente una cuarta parte de los accidentes con víctimas, según los datos presentados por Mercedes-Benz.

¿Por qué este impacto es particularmente peligroso?

A diferencia de una colisión frontal, un impacto lateral deja menos espacio para absorber la energía del choque. Entre la puerta y los ocupantes, las posibilidades de maniobra son reducidas. Por lo tanto, las estructuras del vehículo y los diferentes airbags deben actuar muy rápidamente para limitar las consecuencias del accidente. En el caso de un automóvil eléctrico, la presencia de una batería de alta tensión importante debajo del piso complica aún más la situación.

Batería intacta y ocupantes bien protegidos

¿Y qué resultados se obtuvieron? Según la información proporcionada por el fabricante y lo que pudimos observar en Sindelfingen, ambos habitáculos mantuvieron su integridad estructural tras la colisión. Los ocho maniquíes instalados a bordo, que representan a cuatro adultos y cuatro niños, también presentaron valores por debajo de los umbrales biomecánicos de referencia. Cada maniquí contaba con numerosos sensores, lo que permitió registrar hasta 150 puntos de medición. Los resultados indican un bajo riesgo de lesiones graves o mortales para los ocupantes en las condiciones de esta prueba.

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Otro elemento tranquilizador es que la batería de alta tensión del CLA eléctrico permaneció intacta a pesar de la violencia del impacto lateral. Cabe tener cuidado de no sacar conclusiones demasiado generales. Una prueba de colisión, por más espectacular que sea, representa una configuración muy específica. Sus resultados no permiten garantizar que un vehículo protegerá a sus ocupantes de la misma manera en todas las situaciones posibles.

No obstante, esta demostración aporta información interesante sobre la resistencia estructural del nuevo CLA y la protección de su batería.

150 pruebas de colisión para cada modelo

Para alcanzar este nivel de protección, Mercedes se apoya en varias décadas de investigación. Desde 1969, el fabricante analiza y reconstituye accidentes reales con el fin de comprender mejor las circunstancias en las que resultan heridos los ocupantes.

Aproximadamente 6 000 accidentes han sido estudiados por sus equipos en Alemania, China e India. Las lecciones extraídas de estas investigaciones se integran posteriormente en el desarrollo de los nuevos modelos. Incluso antes de fabricar los primeros vehículos destinados a las pruebas de colisión, Mercedes realiza unas 15 000 simulaciones digitales para cada nuevo modelo. La inteligencia artificial también se utiliza para mejorar la precisión de estas predicciones.

Pero las pruebas virtuales aún no sustituyen a las pruebas físicas. El fabricante indica que realiza alrededor de 150 pruebas de colisión para cada nuevo modelo. Es una cantidad considerable y, según la empresa de Stuttgart, «va mucho más allá de las simples exigencias legales». Este enfoque permite, entre otras cosas, comparar los resultados de las simulaciones con el comportamiento real de los vehículos durante una colisión.

¿Los bomberos pronto estarán integrados en el sistema?

Mercedes también aprovechó esta presentación para revelar una nueva tecnología llamada Rescue Intelligence. Su objetivo es facilitar el trabajo de los servicios de emergencia tras un accidente. El principio consiste en transmitir cierta información importante a los bomberos mientras aún se dirigen al lugar de la intervención. Según los datos disponibles, los servicios de emergencia podrían conocer, por ejemplo, el número de ocupantes del vehículo, el estado de los airbags y los cinturones de seguridad, o incluso si las puertas están abiertas.

En el caso de los automóviles eléctricos, se podrían transmitir información adicional, como la temperatura de la batería y el estado del sistema de alta tensión. Esto ayudaría a los equipos a anticipar mejor los posibles riesgos y a preparar el equipo adecuado antes de su llegada. Mercedes prevé un despliegue gradual de esta tecnología a partir de 2027. Todavía se deben conocer las modalidades exactas de su funcionamiento y las condiciones necesarias para que los servicios de emergencia puedan beneficiarse de ella.

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Una cosa es segura: la seguridad automotriz ya no depende únicamente de la capacidad de un coche para resistir un impacto. También abarca la prevención de accidentes y la rapidez de las intervenciones cuando no se ha podido evitar una colisión. Con esta prueba de choque y su nueva tecnología Rescue Intelligence, el fabricante alemán demuestra que sigue invirtiendo fuertemente en el área de la seguridad en la era de los vehículos eléctricos.