Musk niega los informes sobre la separación del negocio de Tesla en China

Según algunos informes, Tesla está preparando la separación o venta de su negocio en China, que genera altas ganancias, como respuesta a las crecientes tensiones geopolíticas y está explorando una posible fusión con SpaceX. Sin embargo, el CEO de Tesla, Elon Musk, ha negado hasta ahora dichos informes, calificándolos de “noticias falsas”.

Según el Wall Street Journal, que cita fuentes bien informadas, el CEO de Tesla ha instruido a varios directivos para que realicen preparativos organizativos con el fin de separar completamente las operaciones de la empresa en China, lo que también afectaría a la fábrica de Tesla en Shanghái. Se informa que los asesores están evaluando diversas opciones, como una escisión, venta o incluso el cierre de las unidades operativas en el segundo mercado más importante de la compañía. El objetivo es crear una barrera clara entre las operaciones de Tesla en Estados Unidos y sus negocios en China, que hasta ahora ha sido un factor clave para la rentabilidad de esta pionera en vehículos eléctricos.
No obstante, Musk dijo en las redes sociales que “esto ni siquiera se ha planteado nunca en ninguna discusión”, calificándolo de “noticia falsa absurda”.
No obstante, supongamos que hay algo de verdad en lo que los informantes del Wall Street Journal le contaron al periódico estadounidense. Afirman que estas consideraciones giran en torno a preocupaciones estratégicas y geopolíticas. Se dice que Musk está preocupado por la gran dependencia de la empresa de las celdas de batería chinas y los semiconductores taiwaneses, ya que el suministro de estos componentes esenciales podría verse comprometido en caso de guerra entre los dos países.
Otro factor, y quizás aún más decisivo, es una posible fusión con SpaceX, a la que Elon Musk aludió durante la presentación de los resultados trimestrales de Tesla en una llamada con analistas la semana pasada. Los vínculos entre estas dos empresas dirigidas por Musk ya están estrechamente entrelazados, por ejemplo a través del proyecto Terafab, en el cual ambas compañías planean construir conjuntamente fábricas de chips. Esto sigue a colaboraciones anteriores, como la compra por parte de SpaceX de numerosos Cybertrucks de Tesla.
La colaboración de SpaceX con el ejército estadounidense como obstáculo
El problema central en torno a una posible fusión es la importancia de SpaceX para la seguridad nacional de Estados Unidos. Como socio clave del ejército estadounidense, esta empresa aeroespacial se encarga de contratos importantes, como el lanzamiento de satélites militares clasificados para la Fuerza Espacial, y opera “Starshield”, una red de satélites altamente segura para las comunicaciones militares globales. Esta profunda integración con el ejército y los organismos de inteligencia estadounidenses convierte la fábrica de Tesla en Shanghái, así como su recolección de datos en China, en un factor de riesgo significativo. Una fusión entre SpaceX y Tesla probablemente requeriría separar la tecnología militar sensible de Estados Unidos de la fábrica de Shanghái, que representó alrededor del 18 % de las ventas totales de Tesla en la primera mitad de 2026.
Tesla posee casi 19 millones de acciones de SpaceX, fruto de una inversión anterior en la startup de inteligencia artificial xAI de Elon Musk, que posteriormente fue adquirida por SpaceX. Como se destacó recientemente en los resultados trimestrales de Tesla, esta participación ha influido directamente en su balance general tras el exitoso lanzamiento a bolsa de SpaceX en junio, generando una ganancia contable de miles de millones de dólares para el fabricante de automóviles. Sin embargo, esta participación representa solo alrededor del 1% de todas las acciones después del lanzamiento a bolsa, lo que significa que aún no constituye un paso significativo hacia una fusión.
Musk destaca la colaboración
Aun así, los inversores y analistas han mostrado disposición a una integración más estrecha de las dos compañías, sobre todo teniendo en cuenta el enfoque de Musk en proyectos de inteligencia artificial. Cuando se le preguntó sobre posibles planes de fusión durante la mencionada llamada con los analistas, Musk se mantuvo cauteloso. Dijo que existía una “superposición creciente” entre las compañías, pero que cualquier acuerdo tendría que seguir un “proceso adecuado” y no debía discutirse durante una llamada de resultados financieros.
Si los planes anunciados se llevan a cabo, es probable que enfrenten un escrutinio estricto por parte de las autoridades chinas. Los reguladores podrían considerar que la transferencia de los conocimientos especializados y datos locales de Tesla, provenientes de unos dos millones de propietarios de vehículos en China, a SpaceX —un importante contratista del gobierno y el ejército estadounidense— representa una amenaza para la seguridad nacional. Según los informes, los observadores del sector ya están discutiendo estructuras de gobernanza y otras medidas de protección para superar posibles obstáculos regulatorios.
Fuente: electrive