Francia introduce incentivos para vehículos usados eléctricos.

En Francia, a partir de septiembre, la compra y el alquiler de vehículos eléctricos de segunda mano contarán con apoyo financiero. Sin embargo, la medida no es muy generosa: actualmente, a través del llamado sistema CEE, solo se dispone de unos 337 euros por vehículo. En cambio, los trabajadores del sector sanitario pueden esperar una ayuda significativamente mayor al comprar un vehículo eléctrico de segunda mano.
La medida se financia a través del sistema de certificados para el ahorro energético (CEE) y complementa las herramientas de incentivo existentes para la movilidad eléctrica, como el bono ecológico o el arrendamiento social de vehículos eléctricos nuevos. En el sistema CEE, los fondos no provienen del presupuesto estatal; los proveedores de energía y combustible, como EDF, Engie o TotalEnergies, están obligados a pagarlos según el principio de quien contamina paga.
No obstante, la cantidad prevista de incentivo, de solo 337 euros por vehículo, ya ha generado críticas: Romain Ryon, presidente de Mobilee, una empresa especializada en certificados CEE para el sector del transporte, califica esa cantidad como “bastante baja”.
Para tener derecho a la nueva subvención para vehículos eléctricos de segunda mano, deben cumplirse criterios específicos. Así, la primera matrícula del vehículo debe haberse realizado en Francia entre el 1 de enero de 2017 y el 31 de diciembre de 2023. Además, es crucial el estado de salud de la batería: este debe estar en al menos un 80 por ciento. Como alternativa, el alcance restante debe ser de al menos un 80 por ciento del valor original indicado en la homologación o de al menos 200 kilómetros. Por último, el vehículo eléctrico de segunda mano debe haber sido utilizado por el solicitante durante al menos tres años.
También es importante destacar que no se permite la financiación de la venta de vehículos usados eléctricos de particulares a particulares. En su lugar, el vehículo debe adquirirse o alquilarse en un concesionario o en un comerciante profesional de vehículos usados. Tanto los particulares (sin límite de ingresos) como las empresas y entidades jurídicas califican para recibir esta financiación.
Además, el uso comercial de los vehículos usados eléctricos está claramente dentro del foco del programa, y más concretamente para un sector específico: el reglamento prevé coeficientes multiplicadores hasta fin de año para los trabajadores del cuidado y otros proveedores de servicios en el ámbito de la atención domiciliaria y los servicios personales. Estos pueden recibir una prima CEE de hasta 2.360 euros al comprar un vehículo usado eléctrico por menos de 25.000 euros.
Al mismo tiempo, el gobierno francés también ha lanzado un nuevo programa de subsidios para taxis eléctricos, dirigido a vehículos nuevos. Los compradores y arrendatarios de dichos automóviles pueden recibir un subsidio de unos 3.500 euros al realizar pedidos entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2026. Este monto puede aumentar a unos 5.500 euros si el vehículo y la batería se fabrican en Europa.