Flotas empresariales: estos Volkswagen ID.Buzz ganan dinero al devolver su energía a la red


El V2G (Vehicle-to-Grid) está dejando seriamente atrás la fase de demostración. En Alemania, la empresa Enercity utiliza doce Volkswagen ID.Buzz de su propia flota para almacenar electricidad y luego devolverla a la red cuando resulta ventajoso. Este experimento ya ha permitido vender energía en el mercado y generar los primeros ingresos.
No todos lo saben, pero los automóviles eléctricos pueden tener una segunda función cuando permanecen estacionados. Gracias a su batería, son capaces de contribuir al funcionamiento de la red eléctrica. Una promesa que se hace posible gracias a la tecnología «Vehicle-to-Grid» (oV2G), pero que aún está poco extendida en Europa. En Alemania, Enercity y Volkswagen acaban de dar un paso importante al respecto.
Doce Volkswagen ID.Buzz puestos a prueba
Desde el año pasado, el proveedor de energía alemán Enercity está experimentando con la carga bidireccional utilizando doce Volkswagen ID.Buzz de su propia flota. Cuando están conectados, estos vehículos comerciales no solo pueden recargarse, sino también devolver parte de la electricidad almacenada en su batería a la red.
Lea también
Coches eléctricos: ¿la carga bidireccional afecta al desgaste de las baterías? ¡Aquí está la respuesta!
Al funcionar juntos, los doce vehículos forman de alguna manera una sola unidad de almacenamiento. Enercity indica que en conjunto representan una potencia superior a 0,1 MW, umbral que permite comercializar esta capacidad en el mercado eléctrico. En realidad, es la agregación de toda la flota lo que hace que esta operación sea viable.
V2G ya genera ingresos
Después de varios meses, Enercity realizó este verano su primera operación comercial real. La electricidad almacenada en las baterías de los vehículos fue revendida en el mercado. Los ingresos por ahora son muy modestos, ya que se limitan a unos pocos cientos de euros, pero el interés de la prueba radica sobre todo en otra cosa: demostrar que una flota utilizada a diario también puede servir como almacenamiento de energía.
La tecnología ya no es el principal obstáculo
Según Enercity, los principales obstáculos para una implementación a gran escala ya no son realmente los automóviles ni las estaciones de carga. Las dificultades se refieren sobre todo a la medición de la electricidad, su facturación y a cómo distinguir entre la energía consumida y la que se almacena temporalmente para luego devolverla a la red. Más de 700 gestores de redes alemanes deberán adaptar sus sistemas, entre otros.
Para las grandes flotas empresariales, cuyos vehículos suelen estar conectados varias horas al día o incluso toda la noche, el potencial es enorme. Sin embargo, aún hay que lograr transformar estas pruebas en ofertas lo suficientemente sencillas y rentables para los usuarios. Y ahí todavía queda algo de trabajo por hacer.