La Comisión de la UE propone nuevas normas de contratación: más Europa, menos China

La Comisión Europea desea reformar la legislación de contratación pública para facilitar la exclusión de empresas no pertenecientes a la UE de las licitaciones. La Comisión tiene en mente a empresas chinas, y el comisario europeo Stéphane Séjourné citó los autobuses eléctricos de BYD como ejemplo. Sin embargo, estos se fabrican en su mayoría en Hungría.
Stéphane Séjourné, comisario europeo
Imagen: Comisión Europea
La propuesta tiene como objetivo modernizar y simplificar el marco de la UE para las adquisiciones públicas, permitiendo que las autoridades y las empresas controladas por el sector público adjudiquen contratos basándose más en consideraciones estratégicas. Un foco clave es garantizar que las empresas de terceros países fuera de la UE, como China, puedan ser excluidas con mayor facilidad de los procedimientos de adquisición en el futuro que antes.
El comisario de la UE cita a los autobuses BYD como ejemplo
Stéphane Séjourné, comisario de la UE para Estrategia Industrial, dio un ejemplo concreto al presentar los planes: “Después de la adopción de esta reforma, no será por culpa del comisario europeo si hay autobuses BYD en Berlín”. Aunque la empresa local de transporte público BVG actualmente no opera ningún autobús (eléctrico) del fabricante chino, Séjourné probablemente se refería al pedido de 200 autobuses eléctricos realizado por Deutsche Bahn a BYD, lo que causó considerable controversia el pasado diciembre. En ese momento, el ministro de Finanzas alemán Lars Klingbeil (SPD) pidió más patriotismo basado en la localidad (enlace en alemán) y afirmó que ese pedido le molestaba.
Ja ha ocurrido que la oferta más barata no necesariamente gana una licitación. Por ejemplo, Deutsche Bahn tuvo en cuenta no solo los costos de compra sino también el consumo energético, el esfuerzo de mantenimiento y otros criterios de calidad, además de la ubicación de las plantas de producción, el alcance de la red de servicios y la responsabilidad ecológica, económica y social (RSE) de los futuros proveedores. Mientras que BYD obtuvo solo el 5 por ciento del volumen del contrato, la mayor parte recayó en el fabricante alemán MAN.
No obstante, la Comisión Europea afirma ahora que la exclusión de empresas de terceros países en los procedimientos de contratación debe simplificarse aún más. Con este fin, se pretende introducir las “consideraciones de preferencia europea”. Estas tienen como objetivo garantizar que el gasto público contribuya a la seguridad, la resiliencia y una competencia leal en la UE, reduciendo las dependencias perjudiciales, combatiendo prácticas desleales y fortaleciendo las capacidades industriales en Europa. Sin embargo, estos criterios no serán obligatorios, sino más bien una opción jurídicamente válida para las licitaciones. Además, en el futuro se dará mayor importancia a los criterios de calidad que al precio por sí solo.
Herramienta estratégica que otros estados ya utilizan
“Esto es una palanca estratégica; en un momento en el que, en particular, China, India, Estados Unidos y todas las grandes potencias están utilizando esta palanca como parte de sus propias estrategias industriales y económicas”, cita BZ al comisario de la UE Stéphane Séjourné, considerado un aliado cercano del presidente francés Emmanuel Macron.
Se pretende crear una lista de países que serán tratados por igual que los estados de la UE, ya que a su vez otorgan a las empresas europeas acceso a sus licitaciones. Según el estado actual, el Reino Unido y Estados Unidos seguramente estarán en esta lista, pero China no.
Autobuses eléctricos fabricados en Hungría
Volviendo al fabricante chino de vehículos BYD: el ejemplo de Séjourné puede ser llamativo y probablemente también estuviera destinado a criticar al gobierno federal alemán, que hasta ahora ha sido reacio a restringir el acceso al mercado para las empresas chinas. Por lo tanto, sigue sin quedar claro si en el futuro BYD podría ser excluido de las licitaciones de autobuses eléctricos en la UE. Esto se debe a que los autobuses eléctricos de BYD para el mercado europeo se han fabricado desde 2017 en la planta de BYD en Komárom, ubicada en el estado miembro de la UE Hungría. Desde entonces, BYD ha creado cientos de empleos allí, principalmente para ciudadanos de la UE.
Los aproximadamente 200 autobuses interurbanos eléctricos que Deutsche Bahn ordenó a BYD a finales de 2025 también serán fabricados allí. Este caso demuestra que un “fabricante chino” y un “vehículo producido en China” no son lo mismo, sobre todo porque los autobuses están siendo fabricados por una filial húngara de BYD que participa regularmente en licitaciones de la UE. Por lo tanto, la parte contratante no es en realidad una empresa china.
Bajo las nuevas normas de contratación pública de la UE previstas, un autobús BYD de este tipo no quedaría por lo tanto excluido automáticamente. El proyecto distingue entre el origen de la empresa y el origen del producto: según el estado actual, el factor decisivo sería probablemente si un autobús eléctrico fabricado en Hungría cumple con los requisitos de ser considerado un producto de origen UE según las normas aduaneras de la Unión. Además, en el futuro los contratistas públicos podrían establecer requisitos respecto a la proporción de componentes de origen UE.