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Dos días en Mercedes en Stuttgart para comprender cómo la IA transformará nuestros coches

Dos días en Mercedes en Stuttgart para comprender cómo la IA transformará nuestros coches

Mercedes quiere hacer de la IA un elemento central de su estrategia. Con motivo de las Tech Experiences organizadas en Stuttgart, el fabricante anunció el fortalecimiento de su colaboración con NVIDIA para la conducción automática, así como una inversión de 500 millones de euros en PLM.AI, una plataforma destinada a acelerar el desarrollo de sus futuros vehículos. Esto es lo que hemos extraído de estas dos jornadas en el corazón de la empresa alemana.

Probablemente ya se hayan dado cuenta: la inteligencia artificial está en todas partes. Imagine que también está transformando la industria automotriz. Y Mercedes tiene la intención de aprovecharlo al máximo. Durante las Tech Experiences, dos días organizados los 15 y 16 de octubre de 2026 en Stuttgart, a los que asistimos, el fabricante alemán presentó varios avances que demuestran sus ambiciones en este campo.

Más allá de los asistentes virtuales y las tecnologías integradas, Mercedes pretende incorporar la IA en todas las etapas de la vida de un automóvil, desde su diseño hasta su conducción. Dos iniciativas ilustran bien esta estrategia: la ampliación de su colaboración con NVIDIA y el despliegue de PLM.AI, un programa de transformación digital muy ambicioso. Les presentamos todas las novedades que están por llegar.

Mercedes y NVIDIA refuerzan su colaboración

El 16 de octubre de 2026, Mercedes oficializó una nueva etapa de su asociación estratégica con NVIDIA. Las dos empresas han estado trabajando juntas durante varios años en las tecnologías de conducción autónoma. Ahora desean acelerar el desarrollo de las próximas generaciones de sistemas de asistencia al conductor. La idea detrás de este nuevo acuerdo es hacer que los automóviles puedan manejar situaciones de tráfico cada vez más complejas, especialmente en entornos urbanos.

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Para ello, Mercedes se apoyará en su sistema operativo propio, MB.OS, junto con varias tecnologías desarrolladas por NVIDIA. La primera, denominada Hyperion, combina una arquitectura informática embebida con sensores. Debe permitir al vehículo recopilar y procesar la información necesaria para comprender su entorno. A esto se suma Alpamayo Stack, una solución software basada en la inteligencia artificial. Su particularidad radica en integrar capacidades de razonamiento destinadas a interpretar mejor ciertas situaciones de conducción. El sistema debe contribuir al desarrollo de funciones que permitan desplazarse de un lugar a otro en la ciudad, así como mejorar la seguridad activa y el estacionamiento automático.

Finalmente, NVIDIA ofrece su tecnología Halos, dedicada a la seguridad. Esta incluye, entre otras cosas, mecanismos de supervisión y redundancia. La idea es contar con protecciones adicionales cuando un sistema automatizado se enfrenta a dificultades.

¿Mercedes capaces de conducir solas?

Mercedes no oculta sus ambiciones en el campo de la conducción autónoma. El fabricante menciona especialmente el desarrollo de futuras aplicaciones de nivel 4 según la clasificación SAE, incluyendo robotaxis de alta gama.

A este nivel de automatización, un automóvil puede realizar por sí solo todas las tareas de conducción, pero únicamente en condiciones y dentro de un alcance definidos. El conductor ya no necesita supervisar constantemente el sistema mientras este opere dentro de su área de funcionamiento autorizada. Cabe señalar, no obstante, que hay que diferenciar esta perspectiva de los sistemas de asistencia que aún requieren supervisión humana. De hecho, Mercedes no ha comunicado un calendario preciso para la comercialización de estas futuras aplicaciones de nivel 4, pero la empresa alemana avanza bien en su desarrollo.

Para Jörg Burzer, director de tecnología en Mercedes, NVIDIA es ahora el socio estratégico más importante del fabricante en el ámbito de la conducción automatizada. Una colaboración que también se extiende a la simulación automotriz y a MO360, el ecosistema digital utilizado en las fábricas del grupo.

PLM.AI: desarrollar coches más rápidamente

Pero la inteligencia artificial no servirá únicamente para hacer que los automóviles sean más autónomos. Mercedes también quiere utilizarla para transformar profundamente sus métodos de desarrollo. Ese es el objetivo completo de PLM.AI, un programa en el que la marca planea invertir aproximadamente 500 millones de euros. Detrás de este nombre se esconde una nueva plataforma de gestión del ciclo de vida del producto (Product Lifecycle Management). Su función es conectar los datos provenientes de todos los departamentos del grupo: desarrollo, compras, producción, ventas y servicio postventa.

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Hoy en día, diseñar un automóvil implica hacer trabajar juntos a numerosos especialistas y gestionar una cantidad considerable de información. Una modificación técnica puede tener consecuencias en varios componentes, así como en los costos, la seguridad o los métodos de fabricación. Con PLM.AI, Mercedes quiere centralizar y aprovechar mejor estos datos para facilitar la toma de decisiones. El objetivo es, en particular, permitir que los equipos identifiquen mucho antes las consecuencias de una elección técnica. Y las ganancias anunciadas están lejos de ser insignificantes.

Mercedes afirma querer reducir en aproximadamente 17 meses los plazos de desarrollo de sus nuevos vehículos, es decir, hasta en un 30 %. En algunas operaciones de ingeniería, las ganancias de eficiencia podrían incluso alcanzar el 50 %. Son objetivos ambiciosos que, obviamente, deberán ser confirmados a gran escala.

Agentes de IA para apoyar a los ingenieros

Para lograr estos resultados, Mercedes se enfoca principalmente en los agentes de IA. Estas herramientas ya se utilizan en algunas etapas del desarrollo automotriz, por ejemplo para optimizar el costo de los materiales, facilitar los procedimientos de homologación, detectar defectos o incluso acompañar el desarrollo de software. Con PLM.AI, el fabricante quiere ir más allá al conectar estas diferentes aplicaciones. En lugar de trabajar en una tarea aislada, la inteligencia artificial podrá utilizar datos provenientes de varios sectores para analizar problemas mucho más complejos.

Mercedes sirve como ejemplo de la optimización del peso de un vehículo. Modificar un componente puede parecer sencillo, pero esta decisión puede tener consecuencias en su costo, su comportamiento en caso de accidente, sus funciones electrónicas o incluso su ensamblaje en fábrica. Agentes de inteligencia artificial especializados podrán analizar simultáneamente estos diferentes parámetros y presentar a los ingenieros varias soluciones posibles. La idea no es dejar que la inteligencia artificial diseñe los automóviles por sí sola, sino proporcionar a los equipos una visión más completa de las consecuencias de sus decisiones.

De hecho, el fabricante insiste en este punto: las decisiones relacionadas con los productos seguirán estando bajo la responsabilidad de los equipos humanos.

¿La mitad de pruebas físicas en el futuro?

Otra evolución importante se refiere a las simulaciones numéricas. Gracias a la inteligencia artificial y a un mejor aprovechamiento de los datos, Mercedes espera poder validar más opciones técnicas incluso antes de fabricar prototipos.

El fabricante estima que, a largo plazo, la cantidad de pruebas físicas podría reducirse a la mitad. Es una perspectiva interesante, ya que estas operaciones suelen requerir recursos considerables, especialmente cuando es necesario producir varios prototipos o llevar a cabo pruebas particularmente prolongadas. Esto, por supuesto, no significa la desaparición de las pruebas reales. Estas seguirán siendo indispensables para verificar la seguridad, la fiabilidad y el comportamiento de los vehículos. En cambio, las simulaciones podrían permitir orientar mejor las pruebas necesarias y limitar ciertas operaciones repetitivas.

Para desarrollar esta nueva plataforma, Mercedes cuenta con el apoyo de dos socios tecnológicos. CONTACT Software proporciona la base central del sistema, denominada CONTACT Elements, mientras que Siemens aporta sus conocimientos en diseño automotriz, simulación y validación digital a través de los gemelos digitales. No obstante, Mercedes mantiene el control sobre la arquitectura general, los datos utilizados y los modelos de inteligencia artificial desarrollados a partir de ellos.

Una transformación que apenas comienza

Con NVIDIA y PLM.AI, Mercedes persigue finalmente dos objetivos complementarios. El primero consiste en hacer que sus automóviles sean cada vez más inteligentes, especialmente para avanzar hacia una conducción más automatizada. El segundo tiene como objetivo transformar la forma en que estos mismos vehículos se conciben, desarrollan e industrializan.

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Estos dos proyectos no se encuentran en el mismo nivel de madurez y sus promesas aún deben enfrentarse a la realidad. Las mejoras anunciadas para PLM.AI parecen ser, sobre todo, objetivos. En cuanto a las futuras aplicaciones de conducción autónoma de nivel 4, aún no existe un calendario comercial específico. Pero la dirección que sigue Mercedes es clara: la inteligencia artificial no será solo una tecnología adicional en los automóviles, sino que también transformará profundamente la forma en que se diseñan. A largo plazo, incluso reducirá el tiempo necesario para llevar una innovación desde el laboratorio de diseño hasta las carreteras. Seguiremos todo esto muy de cerca.