Archer adquiere Wisk Aero y otras dos filiales de Boeing.

Archer Aviation adquiere con Wisk Aero, SkyGrid e Insitu tres subsidiarias de Boeing. De este modo, el desarrollador de eVTOL amplía su negocio con tecnologías para vuelo autónomo, gestión del tráfico aéreo y sistemas no tripulados. Por su parte, Boeing pasará a ser accionista de Archer.

La transacción prevista incluye tres empresas con enfoques diferentes, que en conjunto suman casi dos millones de horas de vuelo. Se espera finalizar el acuerdo para finales de 2026, y aún está sujeto a la aprobación de las autoridades. No se han revelado detalles financieros, como el precio de compra ni el monto de la futura participación de Boeing en Archer.
Archer y Wisk tienen un historial previo: en 2021, Wisk demandó al competidor por presunto robo de secretos comerciales. La disputa se resolvió en 2023, Boeing invirtió posteriormente en Archer, y ambas partes acordaron colaborar en tecnologías de autonomía. Ahora, Wisk pasa por completo a formar parte de Archer.
Archer expande su negocio más allá de los eVTOL
Con Insitu, la transacción adquiere una dimensión adicional. La empresa está especializada en aeronaves no tripuladas, especialmente para tareas de reconocimiento y vigilancia, ha entregado más de 3.500 sistemas y, según las empresas involucradas, es rentable con una facturación anual de más de 200 millones de dólares estadounidenses. Esto se alinea con el creciente compromiso de Archer en el sector defensivo: la empresa ya colabora desde finales de 2024 con Anduril en un vehículo aéreo híbrido VTOL para aplicaciones militares y presentó en julio de 2026 el Thunder, un vehículo aéreo VTOL autónomo. Al mismo tiempo, Archer también impulsa el uso comercial de aeronaves eléctricas: en julio, la empresa anunció junto con BETA Technologies y Macquarie Capital el consorcio de infraestructura de carga ACES, cuyo objetivo es equipar más de 250 ubicaciones en Estados Unidos para 2030.
Esto amplía significativamente la estrategia de Archers: Midnight sigue siendo el vehículo aéreo eléctrico, Wisk y SkyGrid proporcionan autonomía y gestión del tráfico aéreo, Insitu ofrece un negocio de drones ya establecido, y ACES se encarga de la infraestructura de carga. Sin embargo, si y con qué rapidez se podrá integrar todo esto en el funcionamiento comercial de los eVTOL depende aún del progreso en cuanto a la autorización y el lanzamiento al mercado.
Boeing no se retira por completo: una asociación tecnológica acordada de forma paralela sigue garantizando al grupo acceso a las tecnologías Wisk. Además, Boeing participará en el futuro en Archer. Archer considera que la combinación de autonomía, eVTOLs, drones y software constituye la base de una plataforma de “Physical AI” para la aviación y la defensa. Con este acuerdo, Archer pasa de ser un fabricante centrado principalmente en taxis aéreos eléctricos a convertirse en una empresa aeronáutica con un alcance más amplio. Al mismo tiempo, queda abierto cuál será el papel que desempeñará en el futuro el negocio de eVTOLs civiles frente al creciente negocio de sistemas autónomos y militares.