Después de un accidente, este escáner permite verificar el estado de una batería de automóvil eléctrico sin tener que desmontarla.


Después de un accidente, el exterior de una batería puede parecer intacto, aunque algunas celdas podrían haberse movido o deformado. En Alemania, el instituto Fraunhofer está trabajando en un sistema capaz de radiografiar una batería completa sin desmontarla. Ahora automatizada, este análisis debe facilitar las decisiones sobre reparación, reciclaje o reutilización.
Un escáner gigante para las baterías
Examinar un automóvil eléctrico con rayos X para determinar si su batería ha sufrido daños. La idea no es del todo nueva en Fraunhofer; el dispositivo AIR ya había sido presentado en 2024. La novedad ahora radica en el software, capaz de analizar automáticamente las imágenes obtenidas. Su funcionamiento recuerda al de un portal de lavado.
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Una fuente de rayos X se coloca sobre el vehículo, mientras que un detector instalado en el suelo captura las imágenes tras pasar el haz a través del coche y su batería. El paquete también puede ser controlado por separado. El software desarrollado por Fraunhofer IIS y la Universidad de Ciencias Aplicadas de Múnich sabe reconocer las tres principales familias de celdas: cilíndricas, prismáticas y de tipo bolsa.
Luego, es capaz de detectar anomalías geométricas como desplazamientos, deformaciones o hinchazones. En el entorno de pruebas utilizado por los investigadores, el análisis automático de un paquete tomó aproximadamente cinco minutos. No obstante, el tiempo total de inspección puede variar según su tamaño y la cantidad de imágenes necesarias.


Una Volkswagen ID.3 sometida a pruebas de colisión
Para verificar la viabilidad del sistema, los investigadores examinaron en particular un Volkswagen ID.3 tras una colisión frontal. Este vehículo compacto había chocado contra la parte trasera de un Volkswagen Tiguan a 79 km/h. A pesar de los graves daños en la parte delantera, las fotografías no revelaron ninguna anomalía estructural crítica en la batería. Este diagnóstico por sí solo no fue suficiente para autorizar su reutilización. También se analizaron los datos del BMS, el registrador de eventos, las pruebas eléctricas y una evaluación de seguridad.
Al finalizar este procedimiento, la batería fue clasificada en el nivel de peligro EUCAR 0, el más bajo. En otra batería dañada equipada con celdas cilíndricas, por el contrario, el sistema detectó una zona fuertemente deformada y varias celdas desplazadas. En este caso, Fraunhofer desaconsejó su reutilización.
Una herramienta eficaz para el mercado de ocasión
Dicha inspección podría complementar el State of Health (SOH), que proporciona información principalmente sobre el estado eléctrico y electroquímico de la batería, al añadir datos sobre su integridad mecánica. El instituto alemán también considera que esta tecnología podría tener cabida en futuros conceptos de control periódico de los automóviles eléctricos. No obstante, por el momento no se ha anunciado ninguna implementación concreta.